Trabajar en casa: una profesión dura sin sueldo alguno
Publicado en 25. Dec, 2011 por Nina F. en Contexto
El homo habilis fue el primer ser humano que empezó a utilizar las herramientas. Los hombres comenzaron a perfeccionar las técnicas de fabricación y así se inició la especialización. Por razones biológicas, el hombre se dedicó a la caza, mientras que la mujer se afanaba en las tareas de preparación de las armas, curtido de pieles y conservación de la carne. Desde entonces, unos 500.000 años atrás, el trabajo de la mujer en el ámbito doméstico ha ido incrementándose. El curtido de pieles, la elaboración de ropas, el lavado de éstas, la conservación de los alimentos, su preparación, el cuidado de los niños y de los ancianos, el cuidado y mantenimiento del hogar y de los cultivos, la limpieza, la administración familiar todas estas actividades y más han colmado el día a día de la mujer, que en el último siglo, además, se ha sumado al mercado laboral sin abandonar sus cargas domésticas.
Condición histórica
El trabajo de la mujer en el hogar no cuenta con reconocimiento por parte de la sociedad. La remuneración por estos esfuerzos y por su labor diaria solo proviene de la protección económica que le brinda el esposo. En cuanto a la jubilación, la mujer que trabaja en casa no encuentra beneficio alguno, pues se entiende que no ha cotizado nunca y todo el trabajo realizado a lo largo de la vida queda sin ninguna cobertura social. En estos casos, si la mujer enviuda, el único apoyo económico que recibe es una pensión de viudedad, normalmente una cantidad baja e injusta por toda una vida de trabajo. Si, por otra parte, la mujer no está casada, llegada la vejez, contará con una pensión no contributiva con la que es imposible subsistir.
Las asociaciones de amas de casa reclaman desde mediados de los noventa la posibilidad de cotizar y de solicitar bajas por enfermedad. El trabajo de la mujer en el hogar debería distinguirse del empleo, pues éste último se realiza a cambio de un sueldo, mientras que el primero no, según señalan desde los colectivos implicados.
Imagen de © Valeriy Lebedev – Fotolia.com
